El análisis de liquidez en las inversiones

| 22 marzo, 2018 | 0 Comentarios

Las inversiones en la bolsa son movimientos financieros que han evolucionado su forma y estructura a través de los años. Quedaron atrás esos estereotipos de personas corriendo y comprando sin un norte aparente, dejando todo en el azar y los rumores de pasillo. Ahora, los inversionistas procuran hacer negocios más sensatos, basados en análisis y estudios financieros a fin de reducir el porcentaje de riesgo de pérdida.

Sin embargo, por mucho análisis y estudio que se haga de una empresa antes de invertir en ella, existirá un porcentaje de riesgo en cada operación, y esto no lo podemos evitar. Comenzando por el hecho de que pensar que los resultados arrojados por los estados financieros son objetivos y 100% veraces, es un error. De hecho, incluso cuando un valor es objetivo, no siempre quiere decir que es una verdad indiscutible.

Por otra parte, está el análisis de liquidez que surge como consecuencia de dichos resultados. Y en vista de lo anterior es importante concluir que, así como los estados financieros no siempre arrojan valores acordes a la situación económica real tanto de la empresa como del sistema que lo rodea, el análisis de liquidez también puede verse nublado por ilusiones numéricas.

Comencemos por definir qué es liquidez. Este término, en el argot financiero, se refiere a la capacidad de una empresa, o cualquier persona o entidad financiera, de pagar sus obligaciones financieras, convirtiendo sus activos en dinero para saldar deudas.

De hecho, los indicativos más comunes a tomar en cuenta para este análisis son los activos corrientes, es decir, los que tienen más tendencia a convertirse en dinero en efectivo a corto plazo, y los pasivos corrientes que, por el contrario, son aquellas deudas de corto plazo que la empresa debe saldar. En base a estos valores, existen distintos ratios:

  • El ratio de liquidez total, en el que se toma el neto del activo corriente entre el pasivo corriente.
  • El ratio de liquidez absoluta, que solo considera como recurso de pago de la empresa el efectivo del que dispone para pagar los pasivos corrientes.
  • El ratio de prueba “ácida”, como se le conoce, que toma en cuenta el activo corriente, pero sin tomar en cuenta los inventarios dentro del activo circulante.

Debemos tomar en cuenta que estos con valores hacemos un análisis basado en una situación estática de la empresa. Por ejemplo, podemos tener los valores del activo de una empresa a la hora de cierre, hacer el cálculo hoy y mañana amanecer con que los acreedores de la empresa llegaron a cobrar todos el mismo día.

Es decir que tendíamos que asumir que para que nuestro cálculo siga siendo real, la empresa debe permanecer estática, sin movimientos financieros, y sabemos perfectamente que no es así.

En conclusión, tomemos en cuenta que la liquidez de una empresa va más allá de los valores que arroje como activos corrientes. Uno de los puntos que tenemos que tomar en cuenta es su actuación y panorama ante la competencia, quién está ganando terreno y quién lo está perdiendo. Esto nos dará un rango de criterio más amplio al momento de hacer el análisis de liquidez de una empresa.

Fuente: bolsaeduca.wordpress.com.

 

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Categoría: Bolsa de Valores

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